lunes, 26 de junio de 2017

LA ETERNA LUCHA DE CAMBIAR A LA GENTE…

Si tú eres así… y así eres feliz… ¿por qué complicarme..?

La mayor lucha del ser humano es querer cambiar a los demás; hacerlos a nuestra imagen y semejanza; la eterna lucha…los cónyuges entre ellos, los padres con los hijos, el patrón con los empleados…en fin, siempre hay gente a quien cambiar…

Todos tenemos virtudes en mayor o menor grado; pero todos tenemos imperfecciones, defectos, errores, fracasos… nadie es perfecto.

Y lo peor: las imperfecciones se maximizan conforme llega la vejez y las virtudes pierden su destello en esta etapa.

¿PUEDES TÚ CAMBIAR A ALGUIEN?
Quizá aprendí algo tarde que yo no puedo cambiar a nadie; que solamente puedo hacer cambios en mí, en la medida que yo quiera y en la medida que yo trabaje en ello; nadie más puede cambiarme…

 De igual manera, tú no puedes cambiar a nadie; tú puedes cambiarte a ti mismo, pero a nadie más; querer cambiar a otros… será tu mayor fracaso y tu mayor frustración.

TÚ DECIDES A QUIEN ABRES LAS PUERTAS DE TU VIDA
Para no malgastarte en esta lucha, elige bien con quien vivir, con quien convivir y con quien relacionarte; tú eres el único que decides quienes entran a tu grupo afectivo, íntimo, amigable, de negocios, etc.

Nadie puede obligarte a relacionarte con nadie. Tú y sólo tú, decides a quien abres las puertas de tu vida… o a quién se las cierras.

ENTENDIENDO BIEN LAS RELACIONES HUMANAS
Las relaciones humanas, bien entendido, es ecuanimidad y diplomacia con quienes tenemos que relacionarnos; pero más paciencia y tolerancia y consideración para con quienes debemos relacionarnos.

 Vivir o convivir con alguien, y pasarse la vida intentando cambiarla, es doloroso y frustrante para ambos.

 Mejor es que ambos disfruten lo bueno y las virtudes mutuas; los dos adaptarse en lo que se pueda… y ser paciente, tolerante y considerado con todo lo demás.

DISFRUTA MÁS A LAS PERSONAS QUE PERMITES JUNTO A TI
Las vidas que hemos permitido en nuestras vidas, es porque están aportándonos algo bueno: amor, bienestar, alegría, seguridad, inspiración…  A los que dañan la vida, es mejor mantenerlos lejos.

 ¿Por qué sólo magnificar los defectos de las personas cercanas a nosotros y frustrarnos, en vez de enfatizar lo bueno de ellas y disfrutarlas más?

Así, que, disfruta mejor a las personas que accesas a tu vida; enfatiza todas sus virtudes, todo lo bueno, todo lo positivo…ámalas, disfrútalas… no te compliques con ellas..!